La subida de las tarifas deportivas en el Ayuntamiento de Madrid y la estrategia del PP

Un ejemplo de dignidad

El Ayuntamiento de Madrid ha modificado el pago del denominado abono anual para la utilización de las instalaciones deportivas municipales. Este abono, que fue introducido a raíz de una iniciativa de Izquierda Unida, constituía un instrumento eficaz para fomentar la práctica deportiva a precios asequibles. El deporte debería ser contemplado como un derecho, relacionado con la salud, la participación y la inclusión social, sin embargo el PP insiste en su vía de los recortes y el negocio a costa de los servicios públicos.

Con la modificación introducida por el equipo de gobierno de Ana Botella, el abono se pagará a partir de ahora de forma mensual con un coste para las personas adultas de 35 euros. De esta forma, a pesar de que el gobierno municipal pretende engañar diciendo que ha congelado el precio de las instalaciones deportivas en 2015, el abono se encarece un 27 % respecto a los precios de 2014. El encarecimiento paulatino de los precios para la utilización de las instalaciones deportivas de la ciudad de Madrid ha sido una constante.

Desde el año 2007 se han incrementado en un 32%, en un momento de crisis aguda y pérdida de poder adquisitivo para la mayoría de las personas, cuando el deporte podría haber constituido un instrumento clave para la salud, la participación y la integración social. En los últimos años se ha incrementado el número de gimnasios privados por toda la ciudad Madrid, con una amplia oferta de horarios y actividades. Su desarrollo e implantación son una prueba de que existe una demanda muy amplia que no encuentra una atención adecuada en los servicios públicos deportivos.

La estrategia del PP es siempre la misma, recortar, degradar, debilitar las políticas públicas, privatizar y facilitar el negocio privado. La alternativa que defendemos desde Izquierda Unida, que recientemente hemos debatido con la sección sindical de Comisiones Obreras en los centros deportivos municipales, y que llevaremos a la candidatura municipal de unidad popular que estamos construyendo es clara, hay construir una política pública deportiva que facilite el acceso y tenga en cuenta su relevancia social, educativa y sanitaria, hay que crear una concejalía que sea capaz de coordinar los recursos que el Ayuntamiento tiene a su alcance, hay que fortalecer el papel de los empleados públicos municipales y dignificar sus condiciones de trabajo (clasificación profesional, consolidación de empleo), hay que recuperar la gestión pública directa de las instalaciones privatizadas, hay que aprovechar el potencial de las instalaciones existentes y revisar el conjunto de las tarifas, para permitir un acceso universal.

Limitarse a subir el precio justificándolo además por la caída de usuarios, sin ofrecer ninguna otra solución, retroalimenta un circulo que produce la decadencia constante de los servicios públicos, hasta llegar un punto en el que muchas personas usuarias abandonen la práctica deportiva o se orienten a servicios privados. Como lo hemos visto en otros ámbitos de la actividad municipal, eso es lo que andan buscando desde hace tiempo. No debemos permitirlo, debemos cambiar la realidad que nos rodea y el deporte también sirve para construir poder popular, como dijo Nelson Mandela “el deporte tiene el poder de transformar el mundo”.