El PP de Madrid se quita la máscara: ¡los españoles primero!

Foto de una manifestación antiracista

Los presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2014 reinciden en recortes drásticos en las políticas específicas de inmigración y cooperación al desarrollo. A pesar de que el conjunto del presupuesto aumenta este año, el PP opta de forma escandalosa por eliminar la cooperación al desarrollo (en la ley de acompañamiento elimina además el Consejo de Cooperación) y reducir a la inoperancia las políticas de integración de los inmigrantes.

En relación al programa de inmigración se ha llevado a cabo un recorte del cincuenta por ciento en estos presupuestos. El PP ha justificado las disminuciones presupuestarias en esta área alegando el descenso del número de inmigrantes, pero según sus propias estadísticas, que presentaron hace unos días en el Foro de la Inmigración (www.inmigramadrid.org), la variación es insignificante y, además, hay que contar con el alto número de nacionalizados e hijos de inmigrantes de nacionalidad española, con los que hay que seguir trabajando para evitar estallidos provocados por la exclusión en países como Francia, Suecia o el Reino Unido.

Para evitar que las políticas de integración queden severamente afectadas Izquierda Unida ha presentado dos enmiendas que tienen como objetivo señalar las líneas básicas que, desde nuestro punto de vista, hay que reforzar en vez de recortar:

  • Destinar un fondo para establecer convenios con las corporaciones locales que son el pilar fundamental de las políticas de integración.
  • Dotar al Observatorio contra el racismo y la intolerancia de la Comunidad de Madrid, organismo que es obligatorio que exista por la normativa vigente pero que se mantiene en una realidad virtual desde hace años, sin fondos para su operatividad, justo cuando más necesario y preocupante se presenta el ascenso de movimientos xenófobos, fascistas y de extrema derecha.

La Comunidad de Madrid prevé cerrar la mitad de los Centros de Participación e Integración de Inmigrantes (CEPIS), el buque insignia de las políticas del PP hasta ahora. ¿Y quién llevará a efecto las tareas que desarrollaban a partir de ahora? Nosotros creemos que deben ser los ayuntamientos quienes jueguen un rol fundamental en este sentido. Presumen una vez más de los presupuestos sociales de la historia, pero lo que demuestran  con estas medidas es que se desentienden de la gestión de las migraciones, la integración y la interculturalidad, en una versión castiza de “los españoles primero”, una política que nos pasará factura porque fortalece el discurso xenófobo y racista de la extrema derecha.

En cuanto a la cooperación, Izquierda Unida apuesta con sus enmiendas por mantener el compromiso de la Comunidad de Madrid en una política que no debe estar supeditada a la coyuntura económica. Cooperar al desarrollo no es dar lo que nos sobra, sino contribuir a la justicia y la lucha contra la pobreza a nivel global.

En 2013, el PP hizo un recorte de 2,5 millones de euros con respecto a 2012, de los cuales ni siquiera ejecutaron la mitad. Este año tenemos más de lo mismo. De nuestra lectura del proyecto que se nos presenta extraemos que, del total destinado a la cooperación, no llega al 7 % lo que se invierte en acciones concretas y un 55 % lo que se dedica al personal. Es una desproporción escandalosa. Por eso presentamos una enmienda que propone la supresión de los 82.492 euros que nos cuesta a todos los madrileños un  director general, cuando el PP, de tapadillo, ha eliminado la cooperación.

Asimismo proponemos reintegrar la partida destinada a la FONGDCAM (Federación de ONG’s al Desarrollo de la Comunidad de Madrid); esta partida, que desaparece por primera vez de los presupuestos desde hace casi 20 años, ha estado motivada en sus críticas a los recortes y la incoherencia hipócrita del Gobierno regional. El PP de Madrid no sólo quiere eliminar la cooperación sino hacerlo sin incomodos testigos. Una vergüenza que IU intentará corregir con sus enmiendas.