La basura del PP y Madrid

Solo la lucha social permitirá el cambio

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), un organismo autónomo que tiene como finalidad el control de distintos mercados para velar por el correcto funcionamiento de estos, ha impuesto una multa total de 98,2 millones de euros a ACS, FCC, Ferrovial, Sacyr, entre otras empresas y a tres patronales del sector por mantener durante más de 13 años un cártel en el sector de la prestación de servicios públicos urbanos.

Estamos ante un acuerdo entre grandes capitales para repartirse el mercado y no competir entre ellos, lo que tiene como resultado inmediato que los precios que vamos a pagar los madrileños se establecen en despachos a puerta cerrada pensando en el beneficio de estas empresas. Los consumidores de los servicios, es decir los madrileños que pagamos nuestros impuestos y trabajamos, vemos como nos imponen precios injustos y a cambio los servicios no se prestan o se hace en condiciones completamente insuficientes. Se trata de una de las mayores multas de la CNMC y uno de los mayores y más complejos cárteles detectados en los últimos años.

Estamos ante uno de los acuerdos entre patronales y empresas del sector con más longevidad (¡que ha funcionado durante más de 13 años!) y que ha afectado a servicios públicos básicos. Estas empresas mantuvieron acuerdos con los que se repartían los contratos públicos o en el caso de no interesarles los contratos que ofrecían los ayuntamientos, procedían a adoptar medidas de “corrección” a las empresas que osaban intentar competir por estos contratos, de tal forma que cuando no creían suficiente el dinero ofertado por el ayuntamiento quedaba desierta la oferta. Con este mecanismo controlaban por completo quien ganaba cada contrato y en qué condiciones. Esto supone que la administración pública dejaba de tener poder para decidir las condiciones del servicio y de facto las condiciones se imponían por parte de las empresas.

El Ayuntamiento de Madrid figura como uno de los más afectados por el cártel de las empresas sancionadas. En Madrid tenemos el recuerdo de que a las pocas semanas de ganar el contrato y repartirse Madrid como una tarta de cumpleaños (recordemos que Madrid ha quedado en manos de 4 empresas, todas ellas multadas ahora por formar con la colaboración de la patronal del sector un cartel) pretendieron un ERE que afectaba a la práctica totalidad de la plantilla con, además de extinción de contratos, bajadas de salarios de hasta el 60%. Como todos recordamos, esto se paró después de una dura y larga huelga que contó con la inestimable colaboración, respeto y compresión de todos los madrileños.

Por aquel entonces, los madrileños sabíamos que no era normal que Madrid hubiese terminado troceada por el PP y repartida entre 4 empresas y amiguetes, que no era normal que a las pocas semanas se rompiera el contrato queriendo echar a los trabajadores, y que no era normal que el servicio se estuviese degradando tanto en tan poco tiempo. Hoy sabemos la verdad, que todos comentábamos e incluso denunciábamos, el PP creía que con su “novedosa” forma de repartir los servicios públicos a empresas privadas y amiguetes seguía teniendo el control de la actividad.

Es hoy cuando nos confirman que el poder durante más de 13 años ha estado siempre en las manos de los mismos, que se han repartido en los despachos, en las fiestas y en los palcos el dinero de los madrileños dejándonos con servicios de una calidad pésima y cada vez más empobrecidos. Que esto tiene que cambiar es evidente, que los servicios públicos más elementales para la ciudad de Madrid no pueden ser patrimonio de cuatro empresas y que tienen que volver a pertenecer a todos los madrileños es algo tan claro que nos hace fortalecernos cada día en nuestras posiciones y por esto y muchas otras cosas más vamos a ganar el ayuntamiento de Madrid y devolver el poder a sus vecinos y vecinas.