Los agentes forestales y los recortes en la Comunidad de Madrid

El pasado 6 de mayo compareció a petición de Izquierda Unida en la Comisión de Presidencia de la Asamblea de Madrid Miguel Higueras Ortega, secretario general de la sección sindical de la Unión General de Trabajadores en el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid, para presentar el estudio que han realizado sobre su plantilla, en el que se abordan aspectos tales como la edad media, efectivos en las comarcas, las edades y la pirámide poblacional del cuerpo. Los resultados del estudio hablan por sí solos y corroboran la situación que se vive hoy día en el Cuerpo de Agentes Forestales; un situación de plena debacle.

Cuando recibimos en IU el documento nos pareció necesario y urgente debatirlo en la Comisión de Presidencia. Su análisis demuestra la obsesión del Partido Popular contra los empleados públicos. En el caso concreto de los agentes forestales llegó a decir Mario de la Fuente, alcalde del PP de Robledo de Chavela en los días posteriores al incendio de hace dos años, que eran unos cantamañanas, unos nazis y las “SS” medioambientales. Un exabrupto de un personaje que se destaca por su falta de escrúpulos, pero que responde al caldo de cultivo que ha venido haciendo el PP para justificar sus recortes. Para nosotros, al contrario, más empleados públicos significa más servicios públicos; más empleados públicos significa también una mayor calidad de los servicios a la ciudadanía.

Lo que demuestra el documento es que se van a dilapidar recursos por falta de planificación y de toma de medidas necesarias. Llevar a un cuerpo a un extremo de envejecimiento y de falta de reposición significa abocarlo a un punto de no retorno, y será mucho más costoso dar marcha atrás. Sin embargo, el Gobierno regional está más interesado en la propaganda y en el autobombo, hasta el extremo de lo que demuestra la página web oficial de la Comunidad de Madrid, que refleja un personal queno se corresponde con la realidad.

La intervención de Miguel Higueras fue contundente: "No voy a irme por las ramas: la situación de los agentes forestales es trágica. El Cuerpo de Agentes Forestales es un barco con numerosas vías de aguas que se está hundiendo, y se hundirá en breve, sin remisión, si no se actúa para taponar esas vías de agua. Nos falta personal, mucho personal, muchas comarcas ya no tienen ni el mínimo de efectivos para poder trabajar correctamente. No se cubre el período de guardias de incendios forestales en la mayoría de las comarcas y en todas hay días en las que solo hay un agente forestal trabajando en pleno verano para toda la comarca, incluso para 28 municipios; por ejemplo, como pasa en la comarca 7 este. Nuestra jefatura intenta tapar esas vías de agua moviendo agentes forestales de una comarca a otra, pero eso, además de provocar malestar en el colectivo es un parche que no va a solucionar el problema real. Ahora mismo tenemos 219 agentes forestales para 17 comarcas cuando hace poco llegamos a ser 260; muchos se van a jubilar en breve; otros tantos tienen bajas permanentes o de larga duración; hemos tenido casos de invalidez, de muertes, bajas de interinos, etcétera. Algunos han tenido que prestar servicios en la emisora de agentes forestales o en jefatura por la falta de personal, detrayendo agentes forestales del campo. La situación va a peor sin atisbo de propuesta o solución por parte de la Administración. Estamos en una situación tan mala que la falta de un solo agente forestal hace que una comarca se pueda venir abajo y deje de ser operativa"La protección del medio ambiente, entendida como un servicio público esencial, será la víctima de estas políticas irresponsables, que con el argumento de la austeridad generan un daño que costará generaciones revertir.