Un activista de derechos humanos para las primarias de Ganemos.

Noche de primarias en Izquierda Unida. Un candidato electo feliz, pero cansado, bastante cansado. Mientras la gente que se congregó para arroparle se iba a celebrarlo a los bares cercanos, el candidato recién elegido se retiraba a casa a dormir. Venía directamente de hacer guardia en el aeropuerto de Barajas. “¡¡Hacía tiempo que no veía tantos sirios pidiendo asilo!!”, exclamaba. En uno de los días más importantes de su trayectoria política, no podía dejar de atender sus obligaciones como abogado defensor de derechos humanos.

Durante años, muchos años ya, Mauricio ha ejercido como abogado y activista en diversos movimientos sociales. Su principal pasión han sido las personas refugiadas y desplazadas por los conflictos y las injusticias sociales. Defendiendo su derecho a solicitar asilo caso por caso, y como colectivo a través de campañas de denuncia y movilización social. Diversas son las misiones que ha realizado a países en conflicto para conocer la realidad de las personas refugiadas o a los países de tránsito para conocer los efectos de las políticas de externalización de fronteras que tratan de impedir que lleguen a nuestro país a solicitar asilo.

Como diputado en la Asamblea de Madrid no ha dejado de hacer guardias en Barajas, como candidato actual candidato a las primarias de Ganemos tampoco. Que siga así por mucho tiempo, porque necesitamos representantes en las instituciones que no dejen de “estar en el barro, porque si no, pierdes el contacto con la realidad”, como tanto le gusta a él decir.

 
Pepo Rubio, ex compalero de trabajo en CEAR